• Lunes a Viernes de 15:30h. a 20:00h.

Las úlceras venosas son una de las heridas crónicas más frecuentes y con mayor impacto en la calidad de vida, por el dolor, la pesadez, el edema y la limitación funcional que provocan. En su tratamiento, la compresión terapéutica no es un complemento: es el pilar fundamental para reducir la hipertensión venosa, mejorar el retorno de la sangre y crear las condiciones necesarias para que el tejido cicatrice.

Unidaddeheridascomplejas

Unidaddeheridascomplejas

aplicación de vendaje de compresión en pierna como parte del tratamiento de la insuficiencia venosa

Compresión terapéutica: cuál es la correcta para una úlcera venosa

Las úlceras venosas de la pierna constituyen una de las formas más frecuentes de herida crónica y, al mismo tiempo, una de las que mayor impacto tiene en la vida diaria de quienes las padecen. El dolor persistente, la sensación de pesadez, la hinchazón y la limitación funcional generan una percepción de estancamiento que va más allá de la herida en sí y afecta al bienestar global.

Frente a esta situación, existe un abordaje terapéutico cuya eficacia está ampliamente respaldada por la evidencia científica: la compresión terapéutica. No se trata de una medida complementaria, sino del pilar fundamental sobre el que se apoya el tratamiento de la úlcera venosa.

Las guías clínicas de la European Society for Vascular Surgery (ESVS), publicadas en 2022, establecen la compresión como el tratamiento esencial de estas lesiones. Esta recomendación se apoya, entre otros estudios, en el EVRA Trial, que demostró que el tratamiento precoz de la insuficiencia venosa, combinado con una compresión correctamente aplicada, acelera la cicatrización y reduce de forma significativa el riesgo de recurrencia. En el contexto español, tanto la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) como el GNEAUPP coinciden plenamente en esta indicación.

La enfermera especialista en heridas Ana Igualada lo resume: “La compresión no es opcional. Es el eje del tratamiento. Cuando no se indica o no se aplica correctamente, la úlcera difícilmente puede cerrar”.

Esquema ilustrado del vendaje multicapa utilizado en compresión terapéutica para mejorar el retorno venoso en la pierna
Esquema del vendaje multicapa y su efecto de compresión terapéutica gradual en la pierna.

Por qué aparece una úlcera venosa

La úlcera venosa es la consecuencia final de una insuficiencia venosa crónica mantenida en el tiempo. En esta situación, las válvulas de las venas, encargadas de facilitar el retorno de la sangre hacia el corazón, dejan de funcionar de forma eficaz. Como resultado, la sangre se acumula en la parte distal de la pierna y aumenta la presión dentro del sistema venoso.

Este incremento de presión se transmite a los tejidos circundantes y provoca inflamación, edema y cambios progresivos en la piel, que se vuelve más rígida, frágil y con menor capacidad de oxigenación. Con el paso del tiempo, cualquier pequeño traumatismo o incluso la propia fragilidad cutánea pueden desencadenar la apertura de la piel, dando lugar a la úlcera, que suele localizarse en la zona del maléolo interno.

Factores como la edad, el sedentarismo, los embarazos previos, la obesidad o los antecedentes familiares no son causas directas, pero sí elementos que favorecen la progresión de la enfermedad venosa y aumentan el riesgo de aparición de estas lesiones.

Desde la práctica clínica, Ana Igualada lo explica con una imagen fácilmente comprensible:
“La úlcera venosa aparece porque la pierna soporta una presión excesiva de forma constante. La compresión reduce esa presión y crea las condiciones necesarias para que el tejido pueda recuperarse”.

 

En qué consiste la compresión terapéutica

La compresión terapéutica no consiste en aplicar un vendaje de forma indiscriminada ni en ejercer la máxima presión posible. Su objetivo es crear un gradiente de presión controlado, más elevado a nivel del tobillo y progresivamente menor conforme asciende hacia la pantorrilla. Este gradiente favorece el retorno venoso, reduce el edema y mejora la oxigenación de los tejidos.

Las guías de la ESVS recomiendan una presión terapéutica de entre 30 y 40 mmHg en el tobillo para el tratamiento de la úlcera venosa, siempre que no exista una enfermedad arterial asociada. Por este motivo, antes de iniciar cualquier sistema de compresión es imprescindible valorar la perfusión arterial mediante pruebas sencillas como el Índice Tobillo-Brazo (ITB) u otras exploraciones vasculares básicas. Esta valoración garantiza que la compresión sea eficaz y, sobre todo, segura.

“Antes de aplicar compresión hay que valorar la circulación arterial. Un ITB correctamente realizado permite saber si la pierna tolera la presión terapéutica y evita riesgos innecesarios”, subraya Ana Igualada. 

 

Cuál es la compresión correcta para una úlcera venosa

No existe un único sistema de compresión válido para todas las úlceras venosas. La elección debe adaptarse a las características clínicas de cada paciente y de cada herida.

El primer factor a considerar es el estado vascular de la pierna. Cuando la perfusión arterial es adecuada, la compresión terapéutica de 30–40 mmHg es la opción que ha demostrado mejores resultados en términos de cicatrización y prevención de recaídas. Si existe enfermedad arterial asociada o dudas diagnósticas, la compresión debe ajustarse o aplicarse bajo supervisión especializada.

También influye el comportamiento de la propia herida y del edema. Las úlceras extensas o acompañadas de una inflamación importante suelen beneficiarse de sistemas de compresión multicapa, capaces de mantener una presión estable durante varios días. En personas con mayor movilidad, las vendas de corta elasticidad generan una presión dinámica que mejora el retorno venoso durante la marcha. En fases más avanzadas de cicatrización o como medida preventiva tras el cierre, las medias de compresión terapéutica suelen ser la opción más adecuada.

La capacidad para mantener la compresión en condiciones reales es otro aspecto clave. En pacientes con dificultades para acudir a curas frecuentes, los sistemas ajustables con velcros permiten conservar una presión terapéutica eficaz en el domicilio, con resultados comparables a los vendajes aplicados en consulta. Cuando la estabilidad del vendaje es prioritaria, especialmente en piernas con cambios frecuentes de volumen, el vendaje multicapa realizado por profesionales continúa siendo la alternativa más predecible.

Ana Igualada lo resume: “La compresión eficaz es una cuestión de técnica y constancia, no de fuerza. Si la presión no se mantiene en el tiempo, el efecto terapéutico se pierde”.

 

Qué dice la evidencia reciente

La evidencia científica acumulada en los últimos años refuerza de forma consistente la importancia de seleccionar el sistema de compresión adecuado. Diversos estudios han demostrado que los sistemas multicapa mantienen mejor la presión terapéutica y se asocian a tiempos de cicatrización más cortos.

Los análisis posteriores del EVRA Trial han confirmado además que el tratamiento precoz de la insuficiencia venosa, combinado con una compresión correctamente indicada, mejora el pronóstico global de la úlcera venosa y reduce la probabilidad de recurrencias. Otras investigaciones han puesto de manifiesto que la compresión asociada a ejercicios dirigidos a activar la bomba muscular de la pantorrilla mejora el retorno venoso y favorece el cierre de la herida.

En el ámbito nacional, los estudios sobre sistemas ajustables con velcros han demostrado que permiten mantener presiones terapéuticas fiables en el domicilio y mejorar la adherencia al tratamiento, un aspecto clave en lesiones de evolución prolongada.

En conjunto, la evidencia converge en un mensaje claro: una compresión correctamente indicada y bien aplicada no solo acelera la cicatrización, sino que reduce de forma significativa el riesgo de que la úlcera vuelva a aparecer.

 

Cuándo acudir a una unidad especializada

La valoración por un equipo especializado resulta especialmente recomendable cuando la úlcera no muestra signos claros de mejoría tras cuatro o seis semanas de tratamiento, cuando el edema persiste o cuando el dolor aumenta de forma progresiva. También es aconsejable consultar si existe la sospecha de que el vendaje pierde presión con facilidad o si surgen dudas sobre el tipo de compresión más adecuado.

En una unidad especializada es posible realizar un estudio vascular completo, medir correctamente el Índice Tobillo-Brazo, evaluar la insuficiencia venosa subyacente y ajustar la presión terapéutica de manera individualizada. Este abordaje permite seleccionar el sistema de compresión más apropiado y garantizar que el tratamiento se mantenga de forma eficaz y segura.

 “La úlcera venosa requiere planificación. Y esa planificación empieza siempre por una compresión bien indicada y aplicada”, concluye Ana Igualada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Tienes una emergencia? Llámanos

images
LlámanosWhatsappFormulario

Antes de contactar con la Unidad de Heridas Complejas

Para poder atenderle correctamente, le informamos de:

Nuestro servicio es exclusivamente asistencial y está centrado en la valoración, diagnóstico y tratamiento clínico de heridas complejas.

Gracias por comprobar esta información antes de enviarnos su consulta.