En ADVANCE Unidad de Heridas Complejas ofrecemos valoración especializada y tratamiento mediante terapia de presión negativa (TPN), una técnica utilizada en determinados tipos de heridas para controlar el exudado y favorecer unas condiciones adecuadas para la formación de nuevo tejido.
Nuestro equipo de enfermería especializada estudia cada lesión para determinar si este tratamiento está indicado y establecer un plan de cuidados adaptado a las necesidades del paciente.
Atendemos en nuestra consulta especializada de Madrid y valoramos la continuidad del tratamiento a domicilio cuando la situación clínica lo permite.
Consulta presencial en Calle de la Masó, 38, Madrid.
La terapia de presión negativa, también conocida como TPN, NPWT o terapia de vacío para heridas, es un tratamiento avanzado que aplica una presión inferior a la atmosférica sobre la superficie de una herida mediante un sistema de apósitos conectado a un dispositivo de succión.
El sistema incorpora un apósito específico que se coloca sobre la lesión y se sella para mantener un entorno controlado. Una bomba genera la presión negativa prescrita por el profesional sanitario y permite retirar el exceso de exudado.
Esta técnica puede contribuir a controlar la humedad y favorecer la formación de tejido de granulación en heridas seleccionadas.
Sin embargo, su eficacia depende del tipo de lesión, de su causa y de las condiciones clínicas del paciente. No sustituye otras medidas fundamentales, como el control de infecciones, la descarga de presión o la valoración vascular cuando están indicadas.
En determinados casos de heridas quirúrgicas que presentan dificultades para cerrar, la presión negativa puede utilizarse para gestionar el exudado y favorecer la preparación del lecho de la herida.
En algunas úlceras por presión profundas, después de abordar los factores causales y preparar adecuadamente el lecho de la herida, puede considerarse esta terapia como parte de un plan de cuidados integral.
En casos seleccionados, especialmente determinadas heridas posquirúrgicas, la TPN puede formar parte del abordaje especializado del pie diabético. Su utilización debe acompañarse del control de la infección cuando exista, una valoración adecuada de la perfusión, la descarga y el tratamiento de los factores que dificultan la cicatrización.
Determinadas lesiones traumáticas con pérdida de tejido o necesidades especiales de gestión del exudado pueden beneficiarse de la presión negativa, siempre que se hayan evaluado y tratado las estructuras comprometidas.
Cuando la producción de exudado dificulta el manejo de una herida, la TPN puede ayudar a controlar el exceso de líquido, si existen condiciones clínicas apropiadas para su aplicación.
La terapia de presión negativa puede ofrecer diferentes ventajas en heridas seleccionadas. Los resultados dependen del tipo de lesión, del estado clínico y de los tratamientos complementarios.
El sistema permite retirar y gestionar el líquido producido por la herida, ayudando a mantener unas condiciones de humedad más adecuadas.
En determinadas heridas, la presión negativa puede favorecer la aparición de tejido de granulación, importante en las distintas fases de reparación tisular.
El apósito sellado contribuye a mantener un entorno controlado y puede facilitar la protección de la lesión entre las revisiones profesionales.
Apoyo en el En pacientes seleccionados, puede utilizarse como parte de una estrategia que incluya desbridamiento, control de la causa, protección de la piel perilesional y otros tratamientos. de heridas complejas
La revisión periódica permite valorar cambios en las características de la lesión, comprobar el funcionamiento del dispositivo y adaptar el tratamiento cuando resulta necesario.
*Importante: la terapia de presión negativa no garantiza el cierre de una herida ni está indicada para todos los pacientes.
Estudiamos el origen de la lesión, sus dimensiones, profundidad, características del tejido, exudado y estado de la piel perilesional. También revisamos los antecedentes clínicos y los factores que pueden afectar a la cicatrización.
Antes de aplicar el sistema, valoramos si es necesario realizar desbridamiento, controlar una posible infección o aplicar otras medidas para preparar adecuadamente el tejido.
Elegimos el tipo de dispositivo y apósito apropiados según las características de la lesión y la situación clínica del paciente.
El profesional sanitario coloca el apósito, comprueba el sellado y configura el dispositivo conforme a las indicaciones del tratamiento.
Revisamos la evolución de la herida, el estado de la piel circundante, la cantidad de exudado y la tolerancia al tratamiento. Cuando resulta necesario, modificamos el plan de cuidados o valoramos otras opciones terapéuticas.
En ADVANCE Unidad de Heridas Complejas abordamos las lesiones de difícil cicatrización mediante una valoración individualizada y un seguimiento adaptado a cada paciente.
Nuestro equipo cuenta con experiencia en el cuidado de heridas crónicas y en la utilización de diferentes alternativas terapéuticas, incluida la terapia de presión negativa cuando está indicada.
La atención no se limita a seleccionar un dispositivo. También implica identificar los factores que dificultan la cicatrización, revisar la evolución de la lesión y orientar al paciente durante el tratamiento.
Puedes conocer a nuestras profesionales, Montse del Peso y Ana Igualada, y solicitar una valoración en nuestra consulta de Madrid.
Nuestro equipo puede valorar las características de la lesión, identificar los factores que condicionan su cicatrización y determinar qué alternativas de tratamiento resultan apropiadas.
La tolerancia es variable. Algunas personas pueden notar molestias al iniciar la succión o durante los cambios de apósito. El dolor debe valorarse y controlarse; no es recomendable mantener el tratamiento sin consultar si aparece dolor intenso o creciente.
No existe una duración única. Depende del tipo de herida, su evolución, el objetivo clínico y la respuesta al tratamiento. El equipo sanitario establece cuándo revisar su continuidad.
No. Algunas heridas necesitan otros tratamientos y existen situaciones en las que la presión negativa está contraindicada.
No. Puede formar parte del tratamiento integral de determinadas heridas, pero no sustituye el control del foco infeccioso, el desbridamiento indicado ni otros tratamientos necesarios.
Depende de la localización de la herida, del dispositivo y de las limitaciones clínicas del paciente. Los sistemas portátiles pueden facilitar la movilidad en determinados casos, pero deben respetarse las indicaciones de descarga y actividad.
En pacientes seleccionados, sí, siempre que exista una indicación adecuada, un dispositivo apropiado y seguimiento por profesionales sanitarios.
Debes seguir las instrucciones facilitadas por el equipo sanitario y contactar con él si no puedes resolver la incidencia mediante las comprobaciones permitidas. No modifiques la presión ni manipules el apósito por tu cuenta. Ante sangrado abundante o deterioro grave, solicita asistencia urgente.
Puedes contactar con ADVANCE Unidad de Heridas Complejas para solicitar una consulta presencial en Calle de la Masó, 38, Madrid.
Para poder atenderle correctamente, le informamos de:
Nuestro servicio es exclusivamente asistencial y está centrado en la valoración, diagnóstico y tratamiento clínico de heridas complejas.
Gracias por comprobar esta información antes de enviarnos su consulta.